l o c a l

Para empezar a hablar de la importancia de este concepto, tengo que comenzar haciendo una confesión.

De profesión soy Negociadora Internacional, tengo toda la teoría en mi cabeza sobre comercio exterior y economía internacional, me aprendí a la perfección como es que funciona esto de las ventajas competitivas y el porqué nos beneficiamos intercambiando bienes y servicios alrededor del mundo, tanto que mi inicio en el mundo laboral fue totalmente inmersa en comercio exterior; básicamente promoviendo la exportación de bienes desde Colombia.

 Afortunadamente ahora entendí que no se trata exclusivamente de las implicaciones económicas del comercio exterior y que estas deberían dejar de ser la única variable que tenemos en cuenta. Es muy triste que en la academia no nos hablen de las altas emisiones de carbono consecuencia del comercio, ni de de la desconexión que tenemos con lo que consumimos consecuencia de las larguísimas distancias que tienen que recorrer los productos para llegar a nosotros, son muchos los fenómenos que surgen de esto, de los cuales no nos mencionan nada.

Entonces para mi ha sido una dualidad muy dura de ver, he tenido que desaprender cosas para aprender otras nuevas que ahora parten desde una visión completa, no la sesgada que antes tuve, parten de considerar a todos los actores entendiendo que hay un orden de importancia.

¡Si, orden de importancia! No todos los actores involucrados o impactados tienen la misma relevancia (hoy siento que esto tan sencillo debería ser lo que sí o si nos enseñen en los colegios, en lugar de unas cuantas cosillas poco útiles, en fin, ese no es el tema ahora jajaja) vamos a hacer un ejercicio de imaginación para entenderlo:

Estamos conformados de, y a la vez hacemos, sistemas.
Para efectos de este ejercicio vamos a dividirlos en sólo tres sistemas. Piensa en ellos como una pirámide, donde el primer sistema es el de abajo, el grande que sostiene los siguientes.

El primero, el fundamental, sin el cual no existimos, es la naturaleza, todo nos lo da, nos mantiene, nos provee, nos cuida, es mágica, enorme, hermosa, y me puedo quedar mil horas hablando de ella, pero ya entiendes el primer sistema; ¡la naturaleza!

Luego, más pequeño que el sistema anterior, viene el sistema social, es un sistema que nosotros los seres humanos nos hemos inventado; la sociedad existe dentro de la naturaleza; a partir de la naturaleza fue posible empezar a crear pequeñas estructuras sociales hasta ir creciendo y evolucionando para llegar a tener los grandes y complejos órdenes sociales que hoy tenemos.

 Y por último, dentro del sistema anterior, es decir, dentro de la vida en sociedad, nos inventamos otro sistema, el sistema económico. Este es el más pequeño de los tres y de la misma forma que el segundo sistema, es invento nuestro. El hecho de que sea invento nuestro es lo más importante aquí, porque quiere decir que no es esencial, podemos vivir sin él, es más, así como tuvimos la creatividad y capacidad de crearlo, podemos reinventarnos y crear otro completamente distinto.

Sí quitas la punta superior de la pirámide (sistema económico) las otras dos partes continúan perfectamente. Sí quitas la del medio (sistema social) la parte de arriba (sistema económico) saldrá volando, pero la parte inferior (sistema natural) permanecerá bien. Ahora, si quitas la parte inferior (sistema natural) las dos partes de arriba (sistemas sociales y económicos) se caen, se van, no existen más.

A pesar de que sin naturaleza no tenemos nada más, ciegamente nos hemos concentrado en desarrollar y poner todos nuestros recursos en el sistema económico cuando es del que más fácil podemos prescindir. El mercado global tiene beneficios gigantes, gigantes es gigantes en términos económicos y sociales pero consecuencias negativas también demasiado grandes de las cuales poco se habla.

Desde mi formación nunca me enseñaron que el sistema mas importante era la naturaleza, que sin esta los demás sistemas no son viables y que a esta era a la que más debíamos proteger. Sin embargo, no le estoy dejando la responsabilidad únicamente a mis profesores o universidades, no, la responsabilidad es de todos, como colectivo que somos, a ordenar nuestras prioridades.

No estoy planteando una teoría económica de cierre de fronteras de comercio, no estoy promoviendo apagar disruptivamente las relaciones comerciales, no soy quien ni tengo suficiente preparación, experiencia y formación para plantear algo así, pero lo que sí estoy diciendo es que tuve que salir a abrir los ojos frente a muchas realidades que antes veía ajenas y lejanas a mi,  para conocer todas las caras de esta moneda.

Y después de ver esas caras de la moneda, tengo que decir que lo que me fascina del mercado global es que es la prueba de que somos uno y estamos interconectados. Hoy la tecnología nos permite tener cosas antes inalcanzables, pero también tengo que decir que siento que nos inclinamos exageradamente hacia lo importado, lo desconocido y lejano a nosotros y por eso prefiero optar por lo local, opto lo local porque no fue modificado para que soportara viajes largos, porque siendo local elimino empaques, trayectos, emisiones de carbono, opto por lo local porque tengo la oportunidad de establecer conexiones personales con las personas que cultivan, producen o preparan eso que consumo y esas conexiones son esenciales, no tienen precio; opto por lo local porque puedo ver mas de cerca los procesos e identificar prácticas laborales justas y equitativas, opto lo local porque puedo conocer las historias detrás de los proyectos y hacer circular abundancia en diferentes comunidades que lo necesitan.

Pero sobretodo opto por lo local porque me permite conocer mi entorno, mi cultura, el territorio que habito y conectarme con el. No puedo estar más de acuerdo en que el desconocimiento genera desconexión y la desconexión genera descuido. Precisamente tenemos nuestro planeta descuidado, por vivir desconectados de él.

 

 

¡Gracias por leer!

Juli.